Jefferson Airplane: Come back to me
Hace aproximadamente quince años que vivía en Valencia -Plaza Honduras, Plaza del Cedro, Plaza Xúquer- y estaba metido en el barullo indie hasta las trancas. Y me hacía ilusión saber que al lado de mi casa pernoctaban los Silvania de los noventa, antes de darse el piro a la capi. A Madrid, claro. Que en aquellos años sin internet ser de provincias era una mierda.
Los Silvania de entonces. ¿Y esos quienes eran? Dos peruanos -Mario y Cocó- finos, fugaces, postmodernos, amantes de la seda ambient de Brian Eno, de la cacharrería I+D+I, de aquello que se llamó Techno Inteligente y de la electrónica pre-Sonar.
Ellos, modernos y repijos hasta la médula; yo, postmoderno accidental, encontraba hasta sexy vivir al lado de unas celebridades desconocidas para los demás.
En aquellas fiestas que me tiraba cuando era estudiante, incluso llegamos a tener conocidos en común con los que discutí aireadamente sobre electrónica:
– Autechre son unos dioses.
- Autechre son una mierda, porque no deja de ser música para ascensores distorsionada.
- Eso lo dices porque no entiendes la música de ahora. Te la está perdiendo.
- Debe de ser eso, que no entiendo y tú sí, maja.
En aquellos años en los que no se podía escuchar tanta música, que los discos se fundían de los arañazos de la aguja del tocadiscos, antes de llamarse platos, compré por cuatro perras en una tienda de segunda mano, de esas que han desaparecido, el primer EP de Silvania (“Miel, Nube, Hiel”)

No era propiamente un EP, era maxi. Y quien no sepa la diferencia entre una cosa y otra, que estudie.
Como no había otra cosa que escuchar, aquello era lo más. Y la verdad es que lo era. Llenísimo de ruido, infectado de efectos, con una voces lavadas en el río; Silvania, que eran la alternativa a lo independiente, era mi grupo.
Su salto a la capi, a mi me dejó igual pero sin vivir cerca de dos tipos que salían en la revista. Se fueron buscando la Cibeles y al poco publicaron un LP que era una gloria ensordecedora, una adormidera a 33RPM, una fineza pop desarmante.
Después les perdí la pista mientras ellos se perdían en la noche madrileña, se ahogaron en la electrónica y reaparecieron con un grupo que era un horror llamado Ciëlo. Hace un año aproximadamente a Cocó lo mataron salvajemente. Fin de la historia.
Por aquellas primaveras me inyectaba a la par la Rock de Lux en vena, porque me encantaba la música y porque simplemente me gusta leer. En uno de esos especiales Mario de Silvania daba 10 claves de su música.
Era un listado mustio, ajado y misterioso. Tan sólo dejaba 10 canciones, no diez álbums. Y los comentarios estaban entre el desparrame cósmico y la sensiblería autocomplaciente. Y el misterio, porque esas canciones debían de tener algo.
El periplo ha durado quince años, hasta ayer. Vía Santa Internet he conseguido escuchar las canciones que Mario Silvania dejó plantadas en el papel y en la memoria. Incluyo la lista.
- The Future Sound Of London: Lifeforms (Path 4)
- Autechre: Beaumonthannanttwomx (1.02)
- Mouse On Mars: Katang
- Orbital: Belfast
- Jefferson Airplane: Come Back To Me
- The Byrds: Dolphins Simle
- Simon & Garfunkel: The Sound Of Silence
- Brian Eno: The Lost Day
- Kraftwerk: Radioactivity
- Insides: Clear Skin
La canción número cinco es de Jefferson Airplane, “Come back to me“, y ha sido definitiva porque me ha recordado mi tiempo en Valencia. Lo ha musicado.
Blasco Ibáñez, Universidad de Geografía e Historia, Plaza del Cedro, Benimaclet y A.
Creo que ha llegado el momento de que Valencia y yo nos perdonemos.
Mario Silvania decía sobre la canción:
“Cada vez que escucho esta canción siento que hay un mensaje para mí… es la canción “hippy”más hermosa de todos los tiempos. La letra es preciosa, es como el vuelo interminable de los pájaros nocturnos”
Letra traducida de Jefferson Airplane: Come Back to me.
El verano ha aspirado el aire y lo ha retenido por mucho tiempo
El invierno fue igual, como si nunca se hubiera ido
y a través de una ventana abierta sin cortinas colgando
te vi, te vi, volviendo a mí.
Uno empieza a leer entre las páginas, de un vistazo
El sonido de la música somnolienta, y de repente está atrapado
A través de la lluvia sobre los árboles, en un rápido beso
Te vi, te vi, volviendo a mí.
No puedes quedarte y vivir mi vida
a dispersar mi amor como hojas en el viento
Siempre dices que quieres marcharte
Siempre dices que no te marcharás
pero sé lo que siempre ha sido
…siempre ha sido.
Un sueño transparente bajo un suspiro ocasional
La mayor parte del tiempo sólo lo dejo ir
Ahora deseo que no haya empezado
Te vi, sí, te vi volviendo a mí.
Recorriendo la montaña que mira a la bahía
Me doy cuenta de que ya estuve aquí antes
La sombra en la niebla pudo haber sido cualquiera
Te vi, te vi, volviendo a mí.
Pequeñas cosas, como razones, se guardan en un frasco
¿Qué pasó con los deseos hechos a una estrella?
¿Fue tan solo algo que hice para divertirme?
Te vi, te vi, volviendo a mí.
Jefferson Airplane: Come Back to me.
The summer had inhaled and held its breath too long
The winter looked the same, as if it never had gone
And through an open window where no curtain hung
I saw you, I saw you, comin’ back to me
One begins to read between the pages of a look
The shape of sleepy music, and suddenly you’re hooked
Through the rain upon the trees, that kisses on the run
I saw you, I saw you, comin’ back to me
You can’t stay and live my way
mi amor se dispersa como las hojas en el viento
Scatter my love like leaves in the wind
You always say you want to go away
But I know what it always has been, it always has been
A transparent dream beneath an occasional sigh
Most of the time I just let it go by
Now I wish it hadn’t begun
I saw you, yes I saw you, comin’ back to me
Strolling the hills overlooking the shore
I realize I’ve been here before
The shadow in the mist could have been anyone
I saw you, I saw you, comin’ back to me
Small things like reasons are put in a jar
Whatever happened to wishes wished on a star?
Was it just something that I made up for fun?
I saw you, I saw you, comin’ back to me



